nav
Lunes 21 de Agosto de 2017

Evangélicos en España contraatacan publicidad del ateísmo con el autobús del cristianismo

Paco Rubiales, abogado y pastor de la Iglesia Evangélica de Fuenlabrada, paga desde el pasado 25 de diciembre publicidad cristiana en un autobús interurbano de la empresa Martín.

  • Sociedad    
  • 8 ene 2009   

¿Qué sientes con esta noticia?

Paco Rubiales, abogado y pastor desde hace cuatro años de la Iglesia Evangélica en la localidad madrileña de Fuenlabrada, no se lo pensó dos veces al ver la campaña contra de Dios lanzada por un grupo de ateos en Londres, que no tardó en ser copiada en Barcelona y que pronto llegará a Madrid. Dispuesto a plantarles cara, su templo, el Centro Cristiano de Reunión, paga desde el pasado 25 de diciembre publicidad cristiana en un autobús interurbano de la empresa Martín, el 493, que circula por la zona sur de la Comunidad de Madrid.

Dios sí existe. Disfruta de la vida en Cristo es su eslogan. La semana que viene otro autobús con el mismo lema recorrerá la capital.

En sentido inverso, la campaña que se desarrolla en Barcelona por iniciativa de la Unión de Ateos y Librepensadores, invita a los ciudadanos a disfrutar de la vida sin pensar en el pecado. Probablemente, Dios no existe. Deja de preocuparte y goza de la vida, les recomiendan desde los autobuses. La idea original proviene de Londres y está pagada, al igual que en la ciudad condal, con fondos de particulares. Se le ocurrió al columnista Ariane Sherine, del diario The Guardian, tras leer en una web cristiana que los ateos pasarían “la eternidad en el infierno y ardiendo en un lago de fuego”.

Con el apoyo de la Asociación Humanista Británica y el profesor Richard Dawkins, Sherine pidió, a finales de octubre del año pasado, donaciones de unas cinco libras para invitar al ateísmo desde los autobuses de dos pisos. Se recaudaron más de 100.000.

Londres, Barcelona, Madrid…

A Londres le han seguido varias ciudades inglesas y Barcelona se ha convertido en la primera ciudad española que publicita el ateísmo mediante anuncios en los autobuses. Se trata de los autobuses que circulan desde el pasado lunes y hasta el día 19. La campaña está, además, a punto de aterrizar en Madrid. Según publica hoy este diario, laAsociación Madrileña de Ateos y Librepensadores (AMAL) intenta alquilar dos autobuses urbanos para que circulen durante 15 días desde el próximo 26 de enero por la ciudad con un enorme cartel que reza Probablemente dios no existe, así que deja de preocuparte y disfruta de la vida. Ya han iniciado los contactos con la Empresa Municipal de Transportes (EMT), pero aún no hay respuesta, explica Luis Vega, presidente de AMAL.

A Paco Rubiales, convencido de que el mejor golpe es el que se da primero, le ha sorprendido hoy “ver el bombo que le dan” en la prensa a los autobuses ateos, cuando su autobús cristiano lleva ya 13 días pontificando desde la carretera. A finales de noviembre, al leer “la noticia que venía de Londres”, el pastor decidió iniciar el contraataque y lanzó una recogida de fondos en su centro, “una iglesia pequeña, de 75 fieles”, con el fin de poner en Madrid un autobús cristiano preventivo antes de la previsible llegada del ateo. Y, “con la ayuda de cada uno de los miembros y haciendo un enorme esfuerzo”, lo han puesto en marcha. Y es “más barato” de lo que pensaban: unos 100 euros por el diseño del cartel y 200 euros por autobús y mes. Rubiales, que no tiene ningún tipo de ingreso como pastor, hace hincapié en que la publicidad no se paga “con una cuestación pública ni tampoco con subvenciones”.

Para su estreno, eligieron el día en el que los cristianos celebran el nacimiento de Jesús. Así, el 25 de diciembre colocaron su lema en la parte trasera del autobús 493 de la línea verde que recorre Loranca, Móstoles, Fuenlabrada, Leganés y Aluche, donde permanecerá hasta el 30 de marzo. A este primer autobús se sumará otro “a medidados de enero” por las calles de la capital. Se trata, según una portavoz de la empresa que gestiona la publicidad, Publiflotas, del autobús interurbano 201 de la zona noreste de Madrid de ETASA, que va de Ventas a Hortaleza, pasando Alcalá, Arturo Soria, López de Hoyos… Está contratado también hasta el 30 de marzo. La portavoz de Publiflotas explica que, salvo tabaco y alcohol, no tienen restricciones aunque en este caso se consultó a los gerentes de las empresas, que dieron su visto bueno.

Desde la fe y el “respeto”

La campaña, aclara el pastor, no es de la Iglesia Evangélica de España sino de su congregación “exclusivamente”, aunque desde su sitio en Youtube invitan a los protestantes de todo el mundo a sumarse a ella. ¿Qué pretenden? “Fundamentalmente queremos, en ejercicio de nuestro derecho de expresión, dar a conocer a todos los ciudadanos nuestra fe, ideas y creencias. Queremos comunicar al mundo que Cristo existe y que es el camino para una vida mejor”, proclama plenamente convencido el pastor evangélico. “Si ellos [los ateos] pueden expresar libremente sus opiniones, nosotros también”, apostilla, para subrayar a continuación su “más absoluto respeto por todas aquellas personas e instituciones que manifiestan públicamente sus opiniones, ideas y creencias”.

Rubiales considera que su Centro Cristiano de Reunión tiene el mismo derecho que la AMAL a “alcanzar” a los ciudadanos desde esta plataforma pública y hacerles llegar su convencimiento de que “la única vida llena, rica y plena es aquella que sigue a Jesucristo”. El pastor lo que no quiere es que los ciudadanos entiendan “como una guerra” este intercambio de mensajes sobre la existencia de Dios a través de los autobuses públicos. “Esa visión es errónea, no queremos luchar contra nadie, sólo ejercer nuestros derechos fundamentales recogidos en la Constitución y en los tratados internacionales” a la libertad de expresión y de confesión religiosa. Y no quieren batallar por principios, por “respeto” y por una asunción de sus propias limitaciones. “Nuestros efectivos y recursos son muy inferiores”, admite, añadir a renglón seguido que entre sus filas hay, “afortunadamente, algo mejor que el dinero”. “Tenemos a Dios de nuestra parte”.

El Pais