Uruguay podría convertirse en el país que regule, produzca y permita consumo de marihuana

Según un sondeo de la consultora Cifra, el 66% de los encuestados está en desacuerdo con los planes del gobierno, el mismo porcentaje que cuando se presentó el proyecto hace un año.

  • Moralidad    
  • 12 jul 2013   

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Uruguay, está a punto de convertirse en el primer país de América Latina en regular la producción, venta y consumo de la marihuana.

Darío Pérez, un político de Maldonado, en el litoral sur uruguayo, es el diputado número 50 quien en sus manos tiene el último voto que el oficialismo necesita -50 en total- para sacar adelante el proyecto en la cámara de diputados, impulsado por el presidente José Mujica.

Aunque estaba previsto que esta semana se aprobara sin dificultad, la votación se retrasó hasta el próximo 30 de julio porque Pérez, un antiguo opositor al régimen militar de los 70 y 80 y tradicional aliado de Mujica en otras controvertidas leyes, consideró ahora que la legalización de la marihuana “no es urgente”.

Sin embargo, según un sondeo de la consultora Cifra, el 66% de los encuestados está en desacuerdo con los planes del gobierno, el mismo porcentaje que cuando se presentó el proyecto hace un año.

Si Mujica logra el ansiado diputado 50 y su plan de regularización se transforma en ley, aún le quedará un arduo trabajo para convencer. Esta vez a su pueblo.

Ciudad alemana pide legalización también

Decenas de plantas de marihuana pueblan jardines, macetas y zonas verdes de la ciudad alemana de Gotinga, después de que un grupo activista que reivindica su consumo esparciera el pasado junio varios kilos de semillas de esta planta.

Los medios alemanes se han hecho este viernes eco de la noticia y algunos hablan de forma irónica de una “plaga de cáñamo”, aunque las autoridades han dado ya orden de arrancar las plantas de raíz.

Según explican los rotativos, el grupo “Einige Autonome Blumenkinder” ha reivindicado a través de un comunicado haber plantado en junio varios kilos de semillas cuyo resultado no se ha visto hasta ahora, cuando las plantas han crecido.

Según explican, la acción es una protesta contra la “restrictiva” política antidrogas vigente que, a su juicio, “apesta”. “No es comprensible que el cannabis no pueda ser comprado de forma legal igual que el alcohol”, sostiene el grupo, que explicó que la mayoría de las semillas esparcidas contienen solo una pequeña cantidad de THC, uno de los psicoactivos presentes en la marihuana.

Fuentes policiales aseguraron que se va a investigar lo sucedido, que podría ser considerado delito conforme a la legislación vigente sobre estupefacientes.

Con el fin de acabar con la situación, las órdenes a los agentes han sido claras: hay que arrancar todas aquellas plantas cuya apariencia indique que puede tratarse de cannabis.

El grupo “Einige Autonome Blumenkinder” ha puesto de nuevo sobre la mesa el debate de la legalización del consumo de marihuana, prohibido en Alemania.

Fuente: BBC y El País