Connect with us

Blogs

7 malos hábitos que los cristianos deben sacar ya de sus vidas

Aprenda sobre lo que sucederá el día en que todos deben comparecer ante el tribunal de Cristo.

Publicado

en

Nos guste o no, todos los cristianos tienen el potencial de ser hipócritas. Gracias al pecado original, nunca seremos perfectos. Irónicamente, proclamamos el Evangelio, predicado por un hombre sin pecado. Luego nos esforzamos por ser todo lo que él era, y al mismo tiempo encontramos que a veces nos quedamos cortos.

Cuando nos quedamos cortos, hemos aprendido (quizás sin saberlo) los malos hábitos y los hemos practicado. Hemos tenido la intención de profesar la Verdad, pero no siempre le hemos dado a nuestro Salvador el mérito que mereció a través de palabras y acciones menos que santas.

Claro, sabemos que no seremos perfectos en esta vida, pero hay algunos hábitos que, si se abordan, podrían tener un gran impacto en nuestra fe y en la fe de los demás. ¿Qué malos hábitos necesitas sacarlos de tu vida?

1. Condenar ciertos pecados, al mismo tiempo que menosprecian a otros

¿Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga que está en tu propio ojo?, Mateo 7: 3.

El pecado es pecado. Se nos instruye a odiar el pecado y hacer todo lo posible para evitarlo. A veces, podemos descubrir a través de nuestras propias inseguridades que notamos las caídas de otros. Recuerde que cada uno de nosotros tiene nuestras desventajas y deficiencias. Cada uno de nosotros tiene una historia que contar y una cruz que soportar.

Animémonos unos a otros en nuestro viaje al Cielo, en lugar de empujarnos unos a otros por debajo de las olas de mundanalidad.

2. Casualmente usando la palabra “intencional”

¡Recuerda que queremos ser hombres y mujeres de nuestra palabra! Si realmente deseamos ser intencionales, debemos tener la intención de dedicar todo nuestro tiempo y atención a nuestros vecinos y al Señor.

Crea objetivos y apégate a ellos. Encuentra a un amigo o familiar que pueda responsabilizarte. Pero no pretendas ser intencional mientras no tome los pasos para hacerlo de verdad.

La vida verdaderamente intencional tomará no solo las intenciones, sino el seguimiento de las acciones.

3. Quejándose del Servicio de Adoración

 Alabadle a son de bocina; alabadle con salterio y arpa. Alabadle con pandero y danza; alabadle con cuerdas y flautas…, Salmo 150: 3-4.

No importa si alabamos en silencio a través de la oración ferviente, o a través de un concierto de banda de rock. Cada uno de nosotros tiene dones únicos para comunicarnos con nuestro Señor y con los demás para su Reino. Agradezcamos al Señor que podemos adorar de muchas maneras.

Si el servicio de adoración no te impresiona, ¿qué puedes hacer para ayudar? ¡Qué maravillosa manera de involucrarte en tu iglesia!

4. Excluyendo a los no cristianos

¿Cómo podemos traer a nuestros hermanos y hermanas de nuevo a Cristo si estamos demasiado ocupados rechazándolos?

Recuerda a los amigos que Jesús mantuvo: los pecadores y los recaudadores de impuestos. Su audiencia fue la marginada. Incluso en la sociedad actual, donde la religión cae más y más lejos en el camino, al menos debemos proporcionar a nuestros vecinos la invitación a seguir a Cristo.

¿Cómo estás practicando abiertamente tu fe a lo largo de tu día? ¿Las personas con las que te encuentras todos los días saben que pueden hacer preguntas sobre su fe o unirse a usted en la iglesia?

5. Excluyendo a los cristianos buscadores

Algunos de nosotros estamos más avanzados en nuestra fe que otros, pero eso no significa que nuestros hermanos y hermanas que son “bebés espirituales” sean una causa perdida.

Recuerda dar testimonio de aquellos que luchan por una vida como la de Cristo a través de tu ejemplo. Cuando demuestras un estilo de vida cristiano positivo y consistente para tus hermanos y hermanas en Cristo, puedes ayudarlos a avanzar en su camino de fe y desarrollar una relación personal más fuerte con Jesús.

Incluso puedes ser voluntario para actuar como un mentor para alguien más joven que usted o nuevo en la fe. Esto dejará un impacto duradero en su caminata de fe, así como la tuya.

6. Poner a Jesús en un partido político

“Jesús conoció sus pensamientos y les dijo: ‘Todo reino dividido contra sí mismo será arruinado, y cada ciudad o casa dividida contra sí mismo no permanecerá'”, Mateo 12:25 NVI.

Vivimos en tiempos tan polarizados sin escasez de conflictos. ¡Incluso las batallas de la iglesia con la dirección a la que debe ir nuestro país! En lugar de aumentar la brecha, nuestras comunidades cristianas deben trabajar para unificar y fortalecer a aquellos que están sufriendo en ambos lados del espectro político a través de un derramamiento de amor.

Después de todo, como Pedro escribe: “El amor cubre multitud de pecados”, 1 Pedro 4: 8 NVI.

7. Ignorar a los pobres

Es muy fácil compartir un video viral de alguien que está haciendo una diferencia para aquellos que tienen mucho menos que nosotros. Sin embargo, ¿con qué frecuencia nos detenemos para escuchar las historias, orar y ayudar a los necesitados dentro de nuestras propias comunidades?

Esta es un área en la que un pequeño realmente puede recorrer un largo camino, y como se nos ha prometido, “Y respondiendo el Rey, les dirá: De cierto os digo que en cuanto lo hicisteis a uno de estos mis hermanos más pequeños, a mí lo hicisteis”, Mateo 25:40.

Ofrézcase como voluntario para ayudar a los menos afortunados en el comedor comunitario o en la despensa de alimentos. Mantenga bocadillos, calcetines limpios y gel de baño en su auto para dárselos a cualquier persona que lo necesite. Pueden parecer cosas pequeñas, pero hacen una gran diferencia para la persona que está sin ellas.


Publicado en: NOTICIACRISTIANA.COMMindy Fitterling es una recién graduada de la universidad de St. Louis, Missouri. Ahora trabaja en Seguridad de TI para una compañía de atención médica en Nashville, TN. Cuando no está luchando contra los delitos cibernéticos durante el día, se acurruca con su cachorro y escribe para mujeres jóvenes en su blog personal, Women For Higher. – Entérate diariamente de todas las noticias cristianas evangélicas.


Blogs

¿Cuál es la diferencia entre la verdadera y la falsa victoria?

Publicado

en

NOTICIACRISTIANA.COM.- ¿Cómo saber si la victoria que confieso me la dio el Señor?

Victoria, es una de esas palabras en el Nuevo Testamento que no siempre hemos entendido. Me temo que con más frecuencia que lo que estamos dispuestos a aceptar, lo que muchos creemos que es una victoria no es otra cosa que una falsa imitación de la verdadera victoria que nos enseña la Escritura.

En una ocasión el Señor le respondió a algunos judíos que creían que siempre estaban en lo correcto, diciéndole:

Juan 8:34-36

Jesús les respondió: De cierto, de cierto os digo, que todo aquel que hace pecado, esclavo es del pecado. Y el esclavo no queda en la casa para siempre; el hijo sí queda para siempre. Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres.

Luego, el mismo Espíritu Santo que estaba en Jesús, le dijo a Pablo,

Romanos 6:14

Porque el pecado no se enseñoreará de vosotros; pues no estáis bajo la ley, sino bajo la gracia.

Más tarde el Señor miso le dice a Pablo,

2 Corintios 2:9

Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad.

Cuando consideramos lo que esto significa podemos decir que:

Nos estamos bajo la ley que dice, “tienes que hacer” sino bajo la gracia que proclama, “HECHO ESTA” y esta es la razón por la cual “el pecado no se enseñoreará de nosotros”.

Esta es la razón por la cual Pablo apasionadamente exhorta a los Gálatas, quienes estaban reincidiendo de la gracia a la ley y como nos ha pasado a muchos de nosotros en algún momento de nuestra vida – que él estaba Con Cristo juntamente crucificado, y ya no vivo yo, más vive Cristo en mí.

Más tarde le dijo a los Filipenses,

Filipenses 1:12

Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia.

Y a los Corintios le dijo,

1 Corintios 15:57

Más gracias sean dadas a Dios, que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.

Eso es GRACIA. Esa es la manera de probar si una victoria es real o es una imitación falsa. Recuerda esto, cualquier victoria, sobre cualquier pecado que haya en tu vida, si tú tienes que trabajar por ella, es una victoria falsa. Cualquier victoria que es el resultado de tu esfuerzo personal, es falsa – no es la victoria que Dios te ofrece.

¿Cómo sabes que la victoria que declaras, es la victoria que Dios te dio y no la que tú has logrado?

¿Estas tu tratando de vivir una vida victoriosa? La victoria que recibes por medio de tu esfuerzo personal es una falsa imitación de la verdadera victoria que Dios te da.

Tienes que cambiar la palabra “tratar” por la palabra “confiar”, tú no puedes tratar y confiar a la misma vez. Tratar es lo que tú haces, confiar es lo que permitimos que el Señor haga.

La propuesta del Señor es que el que conoce la verdad es “verdaderamente libre” (Él es la verdad). El no dijo medio libre, o un poco libre, o tres cuartos libres –no, en Cristo tú eres VERDADERAMENTE LIBRE.

La tragedia de esto es que a un gran número de creyentes no se le ha enseñado la verdad sobre este asunto. Y, ¿cómo lo conocerán, si a los maestros los institutos y seminarios tampoco se lo enseñaron?

¿Cuántas predicaciones y enseñanzas has oído en tu vida cristiana sobre que te tienes que esforzar para vivir en victoria, vencer el pecado, ser bendecido, alcanzar el favor de Dios, recibir la unción, etc.?

Amado hermano(a) en la Biblia nunca encontraras esta clase de cosas. La victoria que obtienes gradualmente según tu esfuerzo personal es una victoria falsa. Cristo no te ofrece victorias graduales él te ha dado la VICTORIA.

La victoria que Cristo te ha dado es un regalo de la gracia no una recompensa por tu esfuerzo. Los regalos no se dan graduales, y la victoria en Cristo es un regalo. ¿Estás listo para saber de una vez y por todas porque eres “más que un vencedor”?

2 Corintios 2:14

Mas a Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús, y por medio de nosotros manifiesta en todo lugar el olor de su conocimiento.

¿Cuándo te lleva Dios en triunfo? A veces, cuando está de buen humor, cuando lo siente – no, “SIEMPRE” – declara esto, “Dios siempre me lleva en triunfo, por causa de la victoria que ya me dio en Cristo”.

Imagínate que es tu cumpleaños, y si lo es, felicidades – tus amigos y familiares te sorprenden y te traen regalos. ¿Cuánto tiempo se toma gradualmente para que ese regalo sea tuyo? Bueno, cuando está en las manos de otros, todavía no es tuyo, al momento que lo tomas, ya es tuyo. Tu no recibiste el regalo gradualmente, el regalo fue tuyo instantáneamente cuando lo recibiste.

Así mismo es la victoria, es un regalo por el cual tú no trabajas, sino que lo recibes, porque no es la victoria que tu obtienes sino la victoria que Dios te da.

Por favor no creas que estoy diciendo que en la vida victoriosa no hay crecimiento. Eso sería un grave error. Lo que quiero que sepas es que el verdadero crecimiento y madurez en Cristo es el fruto natural de recibir su victoria en tu vida, no de tu activismo religioso para vivir en victoria.

Por causa de la madurez que vamos obteniendo por causa de su victoria es que podemos crecer en el conocimiento de Su gracia. Tu maduras en el conocimiento de su gracia, pero ya vives en VICTORIA SOBRE EL PODER DEL PCADO, PORQUE NO ESTAS BAJO LA LEY SINO BAJO LA GRACIA.

Vivir en victoria no es suprimir los deseos de la carne. Eso es una victoria falsa. Eso es lo que nos lleva a ponernos máscaras y a disfrazar con frases, actividades y orgullo lo que verdaderamente está sucediendo dentro de nosotros.

Cualquiera puede suprimir deseos para lograr lo que quiere. Cualquiera puede portarse bien delante de otros para que no le quiten el puesto que tiene en la congregación, cualquiera puede criticar a otro para cubrir sus propias faltas, cualquiera puede decir una cosa por delante y luego traicionarte.

Es posible ayunar, orar, reprender, confesar todos tus pecados para suprimir el deseo de pecar, para luego descubrir que, si no haces nada de eso, la tentación es tan fuerte que por fuera no lo haces, pero por dentro te está consumiendo. Eso, amado hermano(a) no es vivir en victoria. Se te podrá considerar un buen cristiano por fuera, pero tú sabes que eres un miserable por dentro. Disculpa mi franqueza.

Es posible ser un cristiano completamente rendido y vivir en derrota. Como muchos hemos experimentado.

Vivir en victoria no es el resultado de tu “fuerza de voluntad”, es un milagro, es un regalo que ya en Cristo has recibido. ¿Ya lo recibiste?

Las falsas victorias se caracterizan por una continua lucha y esfuerzo por hacer más cosas. Seguro que le pides ayuda a Dios y luego sientes que tú le tienes que ayudar porque parece que él no puede hacerlo solo.

La victoria verdadera es absolutamente por medio de Él. Sin tu ayuda.

La mente religiosa reacciona a esto porque no tiene nada de que gloriarse. Pero, los que caminan en la victoria que Dios da saben que Cristo es su propia vida y la batalla es de Él.

Alguno se estará preguntando; ¿y yo, que tengo que hacer?, ¿así de fácil es esto? Trátalo a ver si es fácil. Nada requiere más la asistencia del Espíritu Santo que ensenarnos a confiar en lo que Dios ha dicho.

Para la mayoría de las cosas que nos han ensenado que hay que hacer para vivir en victoria, no hay ni que nacer de nuevo, es más hay inconversos que son más consistentes en sus oraciones, disciplinas, tienen más fuerza de voluntad, que muchos cristianos. ¿Sera eso vivir en victoria?

Una vida victoriosa no es el resultado del ambiente o tu temperamento, es un asunto de que en Cristo ya Dios te ha dado la victoria. Él es tu propia vida. Nunca olvides que Su gracia es más que suficiente en medio de tus debilidades.

Una vida victoriosa no está reservada para un grupo elite que vive en “otra dimensión espiritual” – más bien es el regalo de Dios para los que han confiado en la obra perfecta de Su Hijo.

La victoria ya es tuya. Recíbela. Confía. Y vive agradecido(a) de que en Dios eres más que un vencedor.

Ahora ve y enfrenta lo que estás viviendo con la actitud de lo que verdaderamente ya eres. Uno que ha vencido por la batalla que otro gano. Eso es gracia.

Publicado en: NOTICIACRISTIANA.COM – Entérate diariamente de las noticias cristianas evangélicas en todo el mundo.

 




Continuar Leyendo

Blogs

¿Si supieras el día y lugar de tu muerte, qué harías?

Publicado

en

NOTICIACRISTIANA.COM.- ¿Se ha imaginado lo que podría ser una celebración de despedida cuando muera? ¿Qué tal si de la misma forma en que se anuncia la llegada de un bebé a la familia, también se nos anunciara la partida del abuelo nueve meses antes? —pregunta el humorista colombiano José Ordóñez en su obra titulada Primer libro de José Ordóñez a los aburridos.

Lo primero que harían las mujeres de la familia, incluso la esposa, las hijas y las nietas, sería organizar una “fiesta de despedida”, responde el talentoso cómico, que ha batido repetidas veces su propio récord mundial de chistes. Y luego describe la fiesta, dando vuelo a su fecunda imaginación:

Para la ocasión, el lugar se vería lleno de letreros alusivos a la celebración, como, por ejemplo: “¡Que te vaya [bien]!” “¿Vuelves?” “¡Nos vemos al otro lado!”

Globos y serpentinas colgarían para la alegre celebración, mientras que algunos gladiolos se repartirían con buen gusto por toda la casa. Una torta grande de pasas y ciruelas negras se encontraría sobre el ataúd.

Se cambiaría el gélido minuto de silencio por la música preferida del futuro finado; él podría escuchar lo que siempre le encantó mientras espera la muerte.

Si supiéramos el día de nuestra muerte, se verían entierros con orquestas, grupos de vallenatos [y] mariachis… cantando alegres… —continúa Ordóñez—. En lo más álgido de la fiesta entrarían de sorpresa los mariachis cantando:

Estas son las mortajitas que le dieron a David

el día, que, de estar tan viejo, a él se le dio por morir.

¡Morite, viejo, morite! Mira que ya anocheció.

Y ya los grillos se aprestan a cantarte en tu panteón….

Enseñanza

Otra de las ventajas de saber la fecha en que vamos a fallecer es que podríamos escoger el lugar. Si los papás nos escogen dónde es que nacemos, nosotros decidimos dónde moriremos.

Si supiera que hoy es el día de mi muerte, llamaría a esos que sé que he ofendido y les pediría que me perdonaran, pues me daría tristeza saber que no me podrían recordar con agrado.

Si hoy fuera el día de mi muerte, dejaría todas mis cuentas canceladas, pues no me gustaría que mis hijos tuvieran que responder por las mismas, [y] miraría a mi esposa a los ojos y con un sonoro beso le diría: “¡Gracias, ha sido un placer compartir la vida contigo!”

Querido Dios… si hoy vinieras por mí, te agradecería por haberme enviado aquí a conocer a gente maravillosa, a beber con sed, a comer con hambre, a besar con entusiasmo, a sentir arrepentimiento, a luchar sin fuerzas, a vivir con pasión.

Te pediría que me dejaras ver por última vez a mi familia de pie en la puerta de mi casa, para que se despidieran con la mano mientras admiro que el sol está en el poniente y refleja la cruz sobre mi casa.

¡Quizá éste no sea el día de mi muerte, quizá haya muchos más, pero hoy viviré como si fuera el último de mis días!

¿Y tú qué harás?

Publicado en: NOTICIACRISTIANA.COM – Entérate diariamente de las noticias cristianas evangélicas en todo el mundo.




Continuar Leyendo

Blogs

Carta de Luis Palau ante la crisis mundial

Publicado

en

NOTICIACRISTIANA.COM- Este mensaje en carta y vídeo de Luis Palau busca dar ánimos en este tiempo de crisis mundial. Una pandemia que cada día cobra más vidas y que muchos cristianos se encuentran en cuarentena, unos por temor, otros por obediencia a las medidas tomadas por los gobiernos del mundo.

Esta época de incertidumbre golpea los ánimos, las esperanzas y genera una ola de preocupación en todas las familias del mundo. Iglesias han tenido que valerse de la tecnología para transmitir sus servicios, en un intento por mantener a sus miembros metidos en la oración, el ayuno y la vigilia.

¿Dónde quedó la confianza en Dios? Veamos lo que dice la carta del evangelista, Luis Palau: 

Querido hermano en Cristo:

Puede sentirse ansioso o temeroso en estos tiempos inciertos. Muchos de nosotros lo estamos. Sin embargo, tenemos mucho a lo que aferrarnos. . . tantas promesas y bendiciones del Señor.

Quería darte algunas palabras de aliento de las Escrituras para que te arraiguen, te den paz y te den esperanzaEl Señor es nuestro escudo. Él es nuestro refugio en tiempos de angustia (2 Samuel 22:31). ¿Crees eso?

Seamos una luz en este tiempo de tinieblas. El mundo necesita a Jesús y nosotros somos sus mensajeros. Nuestro equipo es su aliado para levantar las Buenas Nuevas de Jesús todos los días.

Gracias por estar con nosotros. Te amamos, oramos por ti y confiamos en que el Señor usará este tiempo para atraer a muchos hacia Él.

Estamos en esto juntos,

Luis Palau. (2 Samuel 22:31)

PD: Ahora es el momento de ser valiente con el Evangelio. La gente está muy abierta a las Buenas Nuevas en este momento. Su mundo se desmorona a su alrededor, o eso parece. ¡Ellos necesitan a Jesús!

Reflexión

En el siguiente vídeo, el evangelista Luis Palau, habla en Inglés, como una manera de ampliar sus anteriores palabras.

En el vídeo relata cómo fue su experiencia cuando se le diagnosticó un cáncer de pulmón en estadío cuatro. Situación que lo llevó a afirmar aún más su confianza en Dios.

Instó a mantener la calma, la paz y a refugiarnos en el Señor frente a esta crisis.


Publicado en: NOTICIACRISTIANA.COM- Entérate de las mejores noticias cristianas evangélicas y del mundo.


 




Continuar Leyendo

Más leídas