Oops! It appears that you have disabled your Javascript. In order for you to see this page as it is meant to appear, we ask that you please re-enable your Javascript!
Connect with us

Blogs

Adorar con la mente, la adoración olvidada (parte II)

Adorar con la mente es utilizar las facultades mentales para la gloria de Dios.

Publicado

en

Como dije en la entrada anterior (Adorar con la mente, la adoración olvidada), adorar con la mente es utilizar las facultades mentales para la gloria de Dios. Estoy hablando de utilizar la imaginación, la concentración, la percepción, el razonamiento, la intuición, la memoria, etc. que Dios nos ha dado y hacer uso adecuado de ellas. Además, comenzamos a ver una de las formas con que podemos adorar con la mente: memorizando las Escrituras. Continuemos, entonces, con otra forma más con que podemos adorar a Dios con la mente.

2. Adoramos a Dios con la mente cuando estudiamos una profesión u oficio.

En mi familia somos 5 hijos y mis papás nos inculcaron desde pequeños que debíamos profesionalizarnos. Claro, nos dieron libertad para estudiar lo que quisiéramos, pero fuera lo que fuera que eligiéramos estudiar, nos atornillaron en la cabeza que debíamos profesionalizarnos. A tal grado fue su adoctrinamiento que una vez nos dijeron: “Nosotros no les daremos permiso de que tengan novia, ¡hasta que obtenga su profesión! ¿Ok?” Imagínate, 5 hijos varones, ¡todos queríamos tener novia! Por lo tanto, ¡todos quisimos profesionalizarnos!

Estudiar una carrera universitaria, una maestría o un doctorado, o según tus capacidades, especializarte en un oficio y capacitarte para ser un mejor trabajador, es adorar con la mente. ¿Por qué? Porque a través del estudio del pensum académico o de las destrezas que se requieren aprender para desarrollar una ocupación, expandes tu conocimiento, tu memoria y tu capacidad mental. Estudiar una profesión es adorar porque para ser el mejor en tu vocación o adquirir un título, tendrás que hacer uso de tu voluntad, es decir, de determinación mental para alcanzar tu objetivo de especializarte.

Otra forma de definir “fuerza de voluntad” es a través de la palabra “carácter”. Y mi definición favorita de carácter es: “permanecer en las decisiones tomadas a través del tiempo a pesar de que la emoción ya no esté”. No sé de quién es la definición, pero una vez la vi en un mural y me impresionó. Así que analicemos cada una de las partes de la definición y apliquémoslas a los estudios vocacionales y universitarios.

“Permanecer en las decisiones tomadas…”

Cuando escoges una profesión u oficio, tú tomas una decisión. Tú ves tus habilidades, examinas lo que te apasiona, analizas las opciones de estudio, visualizas tus sueños y entonces, después de reflexión y asesoría, escoges a qué te quieres dedicar el resto de tu vida. Para saber tomar decisiones, ¡buenas decisiones!, se requiere utilizar adecuadamente las habilidades mentales.

Insisto, adoramos a Dios al adquirir una profesión u oficio. ¿Por qué? Porque para culminar este tipo de proyectos se requiere carácter y para tener carácter se requiere una voluntad férrea, disciplinada y esforzada. Tú determinación de comenzar algo y completarlo es lo que te convertirá en un estudiante que destilará excelencia durante todo el tiempo de estudios. Y bueno, hablando de excelencia, ¿aún no estas convencido de que adquirir una profesión u oficio no tiene nada que ver con la adoración? ¿Acaso no recuerdas el caso de Daniel, Sadrac, Mesac y Abeg-nego? Mira lo que dice la Escritura:

“Entonces el rey mandó a Aspenaz, jefe de sus oficiales, que trajera de los hijos de Israel a algunos de la familia real y de los nobles, jóvenes en quienes no hubiera defecto alguno, de buen parecer, inteligentes en toda rama del saber, dotados de entendimiento y habilidad para discernir y que tuvieran la capacidad para servir en el palacio del rey; y le mandó que les enseñara la escritura y la lengua de los caldeos… Entre éstos estaban Daniel, Ananías, Misael y Azarías, de los hijos de Judá. Y el jefe de los oficiales les puso nuevos nombres: a Daniel le puso Beltsasar; a Ananías, Sadrac; a Misael, Mesac; y a Azarías, Abed-nego… A estos cuatro jóvenes Dios les dio conocimiento e inteligencia en toda clase de literatura y sabiduría… Al cabo de los días que el rey había fijado para que fueran presentados, el jefe de los oficiales los trajo ante Nabucodonosor. El rey habló con ellos, y de entre todos ellos no se halló ninguno como Daniel, Ananías, Misael y Azarías; entraron, pues, al servicio del rey. Y en todo asunto de sabiduría y conocimiento que el rey les consultó, los encontró diez veces superiores a todos los magos y encantadores que había en todo su reino”, Daniel 1:3-4, 6-7, 17, 18-20.

Como sé que conoces la historia, no me detendré mucho en ella; pero este pasaje nos muestra a estos jóvenes hebreos demostrando que quienes forman parte del pueblo de Dios pueden ser grandiosos estudiantes. Y si aún no crees que estudiar, capacitarse o profesionalizarse tiene que ver con la adoración, te dejo de tarea que vayas a estudiar Daniel capítulo tres para que veas la prueba a la que ellos fueron sometidos y con la que se midió el calibre de adoradores que eran.

En Daniel tres, Nabucodonosor amenazó a tres de ellos con lanzarlos al horno de fuego si no se postraban a adorar la estatua que había erigido. ¿Qué hicieron Sadrac, Mesac y Abeg-nego? Estuvieron dispuestos a morir por causa de su lealtad al Señor. Ellos no estaban dispuestos a inclinarse ni un milímetro ante la estatua, a no brindar ni una gota de adoración ni a proporcionar un gramo de pleitesía a alguien distinto al Dios de Israel. Tú sabes qué pasó al final: su ejemplo de determinación trascendió el imperio y hasta Nabucodonosor rindió reverencia al Dios Todopoderoso.

Ahora, ¿tú crees que ellos se convirtieron en adoradores de Dios de la noche a la mañana? ¿Tú crees que determinaron en sus corazones no adorar a nadie más ese día que Nabucodonosor los amenazó con calcinarlos? No, ellos ya practicaban la adoración a Dios desde su juventud. Por eso, al nomás iniciar el libro de Daniel, los encuentras siguiendo sus convicciones dietéticas para no contaminarse con la comida del rey (Daniel 1:8-13). Ellos eran tan rigurosos en su determinación de adorar solo a Dios, que no quisieron contaminarse con comida idolátrica que reñía con sus valores religiosos. Es decir, tú ves a estos jóvenes comprometido con la adoración a Dios desde Daniel capítulo 1, y luego lo siguieron demostrando en Daniel capítulo 3. Por lo tanto, la excelencia en los estudios “diez veces mejor” con que ellos sobresalieron de entre todos los cautivos y que modelaron en Daniel 1:18-20, simplemente fue reflejo de su compromiso como adoradores de Dios.

Ser un adorador es sinónimo de excelencia en los estudios, de calidad académica y de procurar un alto estándar intelectual. Así que la adoración no está separada de la preparación vocacional o universitaria y, por lo tanto, debes estudiar, profesionalizarte, especializarte, etc., que haciendo estas cosas estarás adorando a Dios con la mente que el Señor te dio para que la llenaras de conocimiento, habilidades y destrezas.

Publicado en: NOTICIACRISTIANA.COM – Por Noel Navas Autor del libro: El cristiano ante la música secular – Entérate diariamente de todas las noticias cristianas evangélicas.

Blogs

10 razones por las que Dios puede no estar bendiciendo tu vida

Aquí hay 10 razones por las que Dios no puede bendecir tu vida.

Publicado

en

Recibí correos electrónicos de varias personas en el último mes preguntando por qué Dios no está bendiciendo sus vidas. Algunos de esos correos electrónicos relatan todas las cosas que supuestamente están haciendo bien y otros se quejaron de que Dios no estaba cumpliendo su parte del trato.

Sabemos por las Escrituras que Dios es un Dios bueno que ama bendecir a sus hijos (Mateo 7:11). Al mismo tiempo, Dios conoce nuestros corazones, nuestras capacidades y lo que está a la vuelta de la esquina para nosotros, así que, si Él elige no bendecir en un área determinada, eso podría ser una bendición en sí misma.

Basado en tres décadas de ministrar a otros como la esposa de un pastor y maestra de la Biblia, y ver las bendiciones de Dios, ir y venir en mi vida y en las vidas de otros, aquí hay 10 razones por las que Dios no puede bendecir tu vida:

1. No has pedido la bendición

¿Cuántas veces nos sentimos descontentos con Dios porque Él no nos ha provisto cuando no nos hemos tomado el tiempo de preguntarle lo que específicamente necesitamos? Claro, Dios conoce nuestras necesidades. Pero Él quiere una relación con nosotros en la cual venimos a Él, en fe, y pedimos lo que necesitamos.

La Escritura dice: “Codiciáis, y no tenéis; matáis y ardéis de envidia, y no podéis alcanzar; combatís y lucháis, pero no tenéis lo que deseáis, porque no pedís”, (Santiago 4: 2). Y Jesús les dijo a sus seguidores: “Hasta ahora no has pedido nada en mi nombre. Pide y recibirás, y tu gozo será completo”, (Juan 16:24).

 Comience a preguntar específicamente y vea lo que Dios quiere enseñarle acerca de preguntar, confiar y estar agradecido.

2. No has pedido con fe

Si le estás pidiendo bendiciones a Dios y Él todavía no contesta esa oración, puede ser que no lo estés pidiendo con fe, creyendo verdaderamente que Él responderá.

Jesús dijo a sus seguidores: “Lo que pidas en oración, recibirás si tienes fe”, (Mateo 21:22) y “Todo lo que pidas en oración, cree que lo has recibido, y será tuyo”, (Marcos 11:24).

Jesús dijo que todo es posible para el que cree (Marcos 9:23). Si tiene problemas para creerlo, pídale que lo ayude en su incredulidad.

Jesús honró la sinceridad del hombre que pidió algo y lo siguió con “¡ayúdame a superar mi incredulidad!”, (Marcos 9:24).

3. Estás preguntando con motivos equivocados

¿Alguna vez te has preguntado por qué Dios no responde a las oraciones de la gente que pide ganar la lotería? Santiago 4: 3 nos da una idea: “Pedís, y no recibís, porque pedís mal, para gastar en vuestros deleites”.

Intenta pedirle a Dios bendiciones que te ayudarán a bendecir a otros. O intenta pedirle que bendiga a los demás primero, en lugar de a ti mismo.

El Salmo 37: 4 dice: “Deléitate en el Señor y Él te concederá los deseos de tu corazón”.

4. Es todo acerca de ti

Recientemente recibí un correo electrónico de un hombre que me exigía saber por qué Dios no lo estaba bendiciendo.

Contó una situación desafortunada tras otra y, en tono de amargura, expresó su total decepción en Dios. Su correo electrónico estaba lleno de referencias a “yo”, “yo” y “yo”.

Nunca preguntó qué podía hacer para agradar a Dios, solo se quejaba de cómo Dios no le había complacido.

No habló de su obediencia ni de ningún deseo que tenía de ser un niño cuyo Padre se complacería en bendecirle. De hecho, nunca habló de una relación padre-hijo con Dios.

Dios no es un Papá Noel glorificado. Tampoco está obligado a bendecir a ninguno de nosotros.

Si todo es acerca de usted, y lo que Dios le está dando o no le está dando, Dios podría elegir no bendecir su vida hasta que se vuelva todo acerca de Él (Lucas 9:23) y no de ti.

Cuando mueras a ti mismo (Gálatas 2:20), no te centrarás si estás siendo bendecido o no, sino en cómo ser una bendición para Dios.

5. Hay pecado no confesado en tu vida

¿Estás orando por la bendición de un trabajo? ¿Una promoción? ¿Éxito en un determinado esfuerzo?

Si hay pecado no confesado en tu vida, podría estar afectando tu relación con Dios y afectando tu reparto de bendiciones.

Dios quiere una relación. Entonces, si Él no está bendiciendo, tal vez la relación sea tensa por la desobediencia en tu vida o el pecado habitual que no le estás rindiendo.

Después de instruir a los creyentes a orar con los motivos correctos, Santiago instruye: “Someteos, pues, a Dios; resistid al diablo, y huirá de vosotros. Acercaos a Dios, y él se acercará a vosotros. Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones. Afligíos, y lamentad, y llorad. Vuestra risa se convierta en lloro, y vuestro gozo en tristeza. Humillaos delante del Señor, y él os exaltará”, Santiago 4: 7-10.

Parece que Santiago está insinuando que a medida que la relación con Dios sea correcta y mantengamos un nivel de humildad, las bendiciones fluirán.

6. Estás siendo impactado directamente por el pecado de otra persona

Si está siendo responsable y obediente con su dinero y, sin embargo, Dios no lo está bendiciendo, financieramente, es posible que desee ver el comportamiento y los hábitos de gasto de cualquier otra persona que comparta su cuenta bancaria.

Dios no nos castiga por los pecados de otros, pero a veces compartimos las consecuencias del pecado o la irresponsabilidad de aquellos que están estrechamente relacionados con nosotros.

La Biblia está llena de advertencias sobre las consecuencias de las asociaciones insalubres. Por ejemplo, Proverbios 22: 24-25 advierte: “No te hagas amistad con una persona de mal genio, no te asocies con alguien que se enoje fácilmente, o puedes aprender sus caminos y quedar atrapado”.

El Salmo 101 es un buen ejemplo para que oremos por la integridad en todos nuestros tratos: “Mis ojos estarán en los fieles de la tierra, para que puedan morar conmigo; el que tiene un andar sin culpa me ministrará. Nadie que practica el engaño morará en mi casa; nadie que hable falsamente estará en mi presencia”, (versículos 6-7).

7. El tiempo de Dios es diferente al tuyo

Eclesiastés 3: 1 nos asegura: “Hay un tiempo para todo, y un tiempo para cada actividad bajo el cielo”. Creo que eso incluye un tiempo para las bendiciones. Dios puede querer que esperes y crezcas dependiendo a de Él antes de darte algo.

Las Escrituras también nos dicen que los caminos de Dios son perfectos y que Su Palabra es perfecta (Salmo 18:30). Eso significa que Él sabe cuándo es el momento adecuado para que recibamos ciertas bendiciones y cuándo no.

8. Él quiere que seas persistente

¿Te has desanimado o renunciado a recibir ciertas bendiciones? Tal vez no has sido lo suficientemente persistente.

En Lucas 18: 1-8, Jesús les contó a sus discípulos una parábola ” para mostrarles que siempre deben orar y no rendirse” (versículo 1).

Debido a que Dios está más preocupado por una relación contigo, puede que simplemente quiera que persistas en la oración. No te rindas a bendición puede estar a la vuelta de la esquina.

9. Lo que estás pidiendo no es realmente bueno para ti

Las Escrituras nos dicen: ” Todo don bueno y perfecto es de lo alto, desciende del Padre de las luces celestiales, que no cambia como sombras cambiantes”, (Santiago 1:17). Pero a veces no nos hemos detenido a considerar si lo que estamos pidiendo o esperando de Dios es realmente bueno y perfecto para nosotros.

El Salmo 84:11 nos asegura: “Porque sol y escudo es Jehová Dios; gracia y gloria dará Jehová. No quitará el bien a los que andan en integridad”.

Ese aspecto protector del carácter de Dios podría estar protegiéndonos de algo que le estamos pidiendo a Dios, ya que eso no es necesariamente lo mejor de Dios para nosotros.

En ese caso, lo que asumimos es que una bendición podría no ser una “cosa buena” para nosotros, después de todo. Confía en Dios a pesar que no lo veas.

10. Él es bendición; Simplemente no te has dado cuenta

¿Qué consideras una bendición? ¿Algo financieramente gratificante? ¿Algo que te haga feliz?

El hecho de que tengas vida, aliento y a alguien en tu vida que te ame, son todas las bendiciones que Él ha dado y que puedes haber dado por sentado.

Efesios 1: 3 dice que Dios nos “bendijo con toda bendición espiritual en los lugares celestiales en Cristo”. Los siguientes 11 versículos describen, en detalle, nuestra herencia eterna si confiamos en Cristo Jesús para nuestra salvación.

Comienza a agradecerle por todo lo que tienes, incluso lo que no parece ser una bendición, y puedes encontrar que Él ya te ha bendecido mucho más de lo que te habías dado cuenta.

Cindi McMenamin es la esposa de un pastor, maestra de Biblia y oradora nacional con más de 30 años de experiencia ayudando a las mujeres y parejas a conocer a Dios más íntimamente. Es autora de 17 libros.


Publicado en: NOTICIACRISTIANA.COM – Entérate diariamente de todas las noticias cristianas evangélicas.


Continuar Leyendo

Blogs

10 tipos de mujeres con las que los hombres cristianos nunca deben casarse

Si tiene creencias muy diferentes ahora, no asuma falsamente que logrará que ella “se dé la vuelta”, o que cambie más tarde.

Publicado

en

El amor no tiene que ser ciego. No hay razón para conformarse con relaciones poco saludables o dañinas y aun sabiendo esto decidamos casarnos.

Todos tenemos problemas de pecado con los que tratamos a diario. Todos hemos cometido errores que a menudo nos gustaría que no pudiéramos hacer.

Todos necesitamos la gracia y la libertad que solo Cristo mismo puede ofrecer. Pero nuestros matrimonios son más saludables cuando reconocemos las alertas rojas en nuestras relaciones de pareja, en lugar de elegir no ver problemas en absoluto.

Dios se preocupa por las decisiones que tomamos. A él le importa con quién nos casamos. Y podemos confiar en que Él nos guiará y nos ayudará a ver algunas señales de alerta que debemos conocer en el camino.

1. La incrédula

Tenga cuidado de no conformarse con menos de lo que Dios querría para su salud espiritual y el cuidado de su matrimonio.

El matrimonio puede ser lo suficientemente duro a veces, sumado a la presión de los puntos de vista espirituales opuestos, y usted puede tener grandes problemas cuando ocurren los factores estresantes normales de la vida.

Si tiene creencias muy diferentes ahora, no asuma falsamente que logrará que ella “se dé la vuelta”, o que cambie más tarde. Puede suceder, pero puede que no.

“No os unáis en yugo desigual con los incrédulos; porque ¿qué compañerismo tiene la justicia con la injusticia? ¿Y qué comunión la luz con las tinieblas?”  2 Corintios. 6:14

2. La abusadora

Muchas veces se asume que los “abusadores” son hombres, pero las mujeres también luchan con esta misma trampa, y el hombre en su vida puede sentir que es difícil hablar sobre el problema o encontrar ayuda.

Los hombres a menudo pueden convertirse en víctimas invisibles del abuso en las relaciones y encontrarse lidiando con profundos niveles de vergüenza, culpa e insuficiencia.

Salmos 11: 5 dice: “Jehová prueba al justo; pero al malo y al que ama la violencia, su alma los aborrece”. 

Este versículo nos recuerda cómo se siente Dios acerca del corazón que instiga a la violencia. Nadie merece ser abusado. Aléjese rápidamente de quien le cause daño físico, verbal o emocional profundo.

Tú no eres su gracia salvadora. Esa es la obra de Dios. El matrimonio debe construirse sobre un profundo amor y respeto, y el abuso de cualquier tipo no tiene lugar allí.

3. La controladora y manipuladora

El comportamiento sutil y peligroso de esta persona puede indicar grandes problemas por delante. Lo que podría ser disfrazado como “solo me preocupo por ti”, puede ser realmente una necesidad de control constante o un corazón celoso.

Ella puede dominar y esforzarse por tomar decisiones por usted, especialmente con respecto a con quién pasa su tiempo.

Ella podría controlarte con frecuencia, vigilarte de cerca o acusarte falsamente de haberla engañado.

Él impulsado por las necesidades de control tendrá problemas continuos con respecto a si ella puede “confiar en él”. A menudo, bajo su control, puede comenzar a sentir que casi no puede respirar. Es sofocante. Se supone que es así, así es como estás sujeto.

Santiago 3:16 dice: “Porque donde existen los celos y la ambición egoísta, habrá desorden y toda práctica vil”.  Y ese no es un lugar para comenzar un matrimonio.

4. La enojada y contenciosa

Si su pareja no puede controlar su temperamento antes de casarse, seguramente no lo hará después de casarse.

En la mayoría de los casos, su comportamiento empeorará. No importa cuál sea nuestro tipo de personalidad, todavía no nos da espacio para explorar a nadie en nuestro camino con palabras y alarmas crueles.

Tómese el tiempo para ver cómo responde en diferentes escenarios, especialmente cuando está bajo presión.

Proverbios 25:24 dice:  ” Mejor es estar en un rincón del terrado, que con mujer rencillosa en casa espaciosa”. 

Esto es más que “Estoy teniendo un mal día”. Una disposición enojada y peleona tiene un patrón de negatividad. La clave es: ¿se da cuenta ella de que es un área de debilidad que desea que Dios cambie? Si la respuesta es “no”, manténgase alejado.

5. La seductora

Los comportamientos establecidos antes del matrimonio no desaparecerán mágicamente una vez que digas: “Yo sí”.

El pecado sexual puede ser una trampa profunda del enemigo y una vez atrapados en estos patrones destructivos, estos son difíciles de romper. Sin embargo, el dolor o los errores del pasado no deben tener control sobre nuestro presente y futuro. Dios redime, libera y desea hacernos nuevos.

Las mentiras del mundo dicen que el sexo antes del matrimonio es normal, no es gran cosa. Sin embargo, es un gran negocio. No caigas en la mentira del enemigo. El corazón de Cristo busca lo mejor para quien ama, deseando construir, proteger y alentar patrones saludables y seguros.

En la historia de José en Génesis 39, vemos a la esposa de Potifar persiguiéndolo con deseos sexuales día tras día. Fue implacable José, no cayó. La Biblia dice: “él huyó”. Hombre sabio.

6. La engañadora y mentirosa

Cada matrimonio debe construirse sobre la confianza. Sin esto como una base firme, estás en problemas desde el principio. Entonces, ¿qué hay de esas “pequeñas mentiras blancas” que empezaste a notar en el camino?

En realidad, no hay tal cosa como pequeñas mentiras blancas. Cualquier mentira está destinada a ocultar, engañar o manipular la verdad.

 No hay lugar para la deshonestidad en una relación sana y amorosa. Es una trampa peligrosa y siempre te dejará preguntándote qué está escondiendo.

En Jueces 16, leemos la historia de Dalila, quien tramó y engañó al hombre fuerte Sansón, y finalmente lo engañó.

 Fue engañado tontamente por sus tentaciones y cayó en una profunda destrucción a causa de ello. Si nos comportamos como Sansón, podemos perder la señal de que hay problemas por delante.

7. La adicta

Esta persona necesita una libertad que solo puede venir al admitir que hay un problema, buscar ayuda profesional y apoyarse en la fuerza que Dios puede brindar.

La adicción al alcohol, las drogas, la pornografía o los hábitos destructivos conducirán a profundos problemas en el futuro. Y aunque parezca que su relación la desafía en la dirección correcta, no se deje engañar por el hecho de que ella lo “entregará todo por usted”, sin la ayuda y la responsabilidad de ayuda profesional.

No eres el único el único en querer liberarla y tu papel no es tratar de cambiar su corazón. Solo Dios puede hacer eso. 1 Corintios. 6:12 dice: “Todas las cosas me son lícitas, mas no todas convienen; todas las cosas me son lícitas, mas yo no me dejaré dominar de ninguna.”.

8. La narcisista y diva

No importa lo hermosa, talentosa y encantadora que parezca, el matrimonio se basa en la palabra “juntos”.

Si la relación antes de casarse parece ser todo acerca de ella, es posible que tengamos alguna lucha por delante.

La “Diva” generalmente se refiere a alguien que exige el centro de atención y enfoque a expensas de los sentimientos de los demás.

 La humildad, la compasión, el amor y el respeto son características mucho más admirables que simplemente lo externo. “El encanto es engañoso, y la belleza es vana, pero una mujer que teme al Señor debe ser alabada”, Proverbios 31:30.

9. La interesada y gastadora

¿Hábitos de gasto secretos? ¿Está más interesada en su cuenta bancaria o en lo que puede comprarla que en usted?

Una vez casados, estos patrones pueden empeorar cuando los factores estresantes de la vida familiar y las responsabilidades aumenten.

Los problemas de dinero y las luchas financieras son una de las principales causas de divorcio. “Porque el amor al dinero es la raíz de todo tipo de mal. Algunas personas, ávidas de dinero, se han alejado de la fe y han atravesado muchos dolores ” 1 Timoteo. 6:10.

10. La que no abandona su casa para hacer una vida contigo

Es difícil convivir con una persona cuando todavía está muy unido a sus padres.

No hay nada malo en tener relaciones cercanas y saludables con nuestros padres durante toda la vida, hasta que usted permita que consuma su decisión o controle su matrimonio.

Los padres están destinados a ofrecer protección a los niños, incluso a los adultos. Pero en el matrimonio, al cónyuge se le debe dar ese lugar principal de liderazgo y cuidado, bajo la autoridad de Dios.

Hable sobre los límites saludables antes de casarse, no lo descarte como “no es un gran problema”.

“Por esta razón, el hombre dejará a su padre y a su madre, y se unirá a su esposa; y llegarán a ser una sola carne “.  Génesis. 2:24.

Por Debbie McDaniel


Publicado en: NOTICIACRISTIANA.COM – Entérate diariamente de todas las noticias cristianas evangélicas.


Continuar Leyendo

Blogs

¿Qué pasa después de la muerte? Conoce aquí la respuesta

No hay porqué temerle a la muerte; de hecho, nosotros los cristianos podemos esperarla con ansia.

Publicado

en

Querido Roger

¿A dónde vamos después de la muerte?

Atentamente, Betty

Querida Betty,

La muerte está en la mente de todos, desde preescolares hasta adultos mayores. A algunos niños de nueve años se les preguntó qué pensaban de la muerte y esto fue lo que dijeron:

Brittney:  “Cuando mueres, te entierran en el suelo y tu alma se va al cielo, pero tu cuerpo no puede ir al cielo porque ya está demasiado abarrotado”.

Judy:  “Sólo la gente buena va al cielo”.

John: “Tal vez muera algún día, pero espero no morir en mi cumpleaños porque no es divertido celebrar tu cumpleaños si estás muerto”.

Martha:  “Cuando mueres, no tienes que hacer la tarea en el cielo, a menos que tu maestro también esté allí”.

No hay porqué temerle a la muerte; de hecho, nosotros los cristianos podemos esperarla con ansia. En Filipenses 1: 21-23, Pablo declara:  “Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia. Mas si el vivir en la carne resulta para mí en beneficio de la obra, no sé entonces qué escoger. Porque de ambas cosas estoy puesto en estrecho, teniendo deseo de partir y estar con Cristo, lo cual es muchísimo mejor”.

En 2 Corintios 5: 8, Pablo declara:  “Tenemos confianza, y preferiríamos estar lejos del cuerpo y en casa con el Señor”.

Como cristianos, sabemos que el cielo nos espera después de la muerte. Pero muchos de nosotros nos preguntamos acerca de ese momento. ¿Cómo será? ¿Será aterrador experimentar la salida de nuestra alma del cuerpo?

¿Qué nos dice la Biblia acerca de la muerte?

Charles Spurgeon (el “Príncipe de los Predicadores” del siglo XIX) tuvo una gran perspectiva:  “¡Depende de ello, tu hora de muerte será la mejor hora que hayas conocido! Tu último momento será tu momento más rico, mejor que el día de tu nacimiento, será el día de tu muerte. Será el principio del cielo, la salida del sol que no descenderá más para siempre”.

Hay razones para creer que, en el momento de la muerte, los creyentes serán llevados al cielo por los ángeles:  “Llegó el momento en que el mendigo murió y los ángeles lo llevaron al lado de Abraham…” (Lucas 16:22).

Jesús deja en claro que cada niño tiene al menos un ángel guardián que los cuida: “Mirad que no menospreciéis a uno de estos pequeños; porque os digo que sus ángeles en los cielos ven siempre el rostro de mi Padre que está en los cielos”, (Mateo 18:10). Nuestros acompañantes al cielo bien pueden ser los ángeles que nos sirvieron mientras estábamos en la tierra.

¿No son todos espíritus ministradores, enviados para servicio a favor de los que serán herederos de la salvación?”, (Hebreos 1:14).

Pero, lo mejor de todo, el mismo Jesús prometió que estaría con nosotros en el momento de nuestra muerte y nos llevaría de inmediato al cielo: “Voy allí para preparar un lugar para ti. Y si voy y preparo un lugar para ti, regresaré y te llevaré conmigo para que tú también puedas estar donde yo esté”, (Juan 14: 3).

Permítanme tejer una serie de versículos que resumen sucintamente lo que sucede después de la muerte:

Al morir, los cuerpos de todos los creyentes e incrédulos van a la tumba. Los espíritus de los creyentes van al cielo, a la presencia de Cristo.

En el momento de la muerte, los espíritus de los incrédulos van al Hades, que es un lugar de espera de tormento mientras esperan su juicio final en el Gran Trono Blanco.

“Llegó el momento en que el mendigo murió y los ángeles lo llevaron al lado de Abraham. El rico también murió y fue sepultado. En el infierno, donde estaba atormentado, miró hacia arriba y vio a Abraham a lo lejos, con Lázaro a su lado”, (Lucas 16: 22-31). (El “lado de Abraham” es identificado por la mayoría como un eufemismo para el cielo.)

El siguiente evento para los cristianos a menudo se llama el “rapto” de la palabra latina que significa “arrebatar”.

El rapto ocurre en la segunda venida de Cristo. En ese momento, los cuerpos de los cristianos que previamente murieron y fueron al cielo serán resucitados de la tumba y unidos con Cristo cuando venga a la tierra.

Tendrán cuerpos espirituales que los capacitarán para vivir en el cielo (1 Tesalonicenses 5:23).

A “velocidad ocular”, los cristianos que están vivos en ese momento instantáneamente se transformarán sus cuerpos en espirituales y se unirán con Cristo.

Los incrédulos, por otro lado, no son raptados en la segunda venida. Sus cuerpos permanecen en sus tumbas y sus espíritus permanecen encarcelados en el Hades (un eufemismo para el infierno) hasta la conclusión del reinado milenario de Cristo en la tierra (1000 años).

A continuación, se produce “El Tribunal de Cristo”.

Los seguidores de Cristo se presentarán ante el “Bema” o “soporte de recompensa” para recibir coronas basadas en un ministerio provechoso durante sus vidas en la tierra (1 Corintios 3: 10-14).

Pondremos estas coronas a los pies de Jesús (Apocalipsis 4: 9-11; 5: 9-14). Solo Él es digno de recibir honor, gloria, riqueza y alabanza.

Finalmente, todos los cristianos se sentarán con Jesús en “La cena de bodas del Cordero”.

Obviamente, este será un momento de gran compañerismo, alegría y victoria.

“Entonces el ángel me dijo: ‘Escribe esto: ¡Bienaventurados los que están invitados a la cena de bodas del Cordero!’” (Apocalipsis 19: 9).

Por el Dr. Roger Barrier, fundador de Preach It, Teach It, es un autor muy conocido y solicitado conferencista.


Publicado en: NOTICIACRISTIANA.COM – Entérate diariamente de todas las noticias cristianas evangélicas.


Continuar Leyendo
Advertisement

Redes Sociales

Advertisement

Más leídas