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Teología

Pastor publica para CNN cinco cosas que no sabías sobre Jesús

El reverendo James Martin, advierte que “podrías oír sobre revelaciones de nuevos libros que pretenden contar la “verdadera historia” de Jesús ante la proximidad de la Pascua por lo que brinda 5 cosas que quizás no sepa sobre Jesús.

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Ante la proximidad de la Pascua y el gran estreno de la película “Hijo de Dios”, el reverendo James Martin publicó un artículo especial para CNN donde se hablará mucho sobre Jesús, sin embargo, él advierte que “podrías oír sobre revelaciones de nuevos libros que pretenden contar la “verdadera historia” de Jesús, las opiniones de amigos que han descubierto un “secreto” en la Web sobre el hijo de Dios y los argumentos herméticos de los compañeros de trabajo que pueden demostrar que él nunca existió”.

Por tales razones Martin nos comparte cinco cosas que posiblemente no sabíamos sobre Jesús.

1) Jesús vino de una pequeña ciudad de un lugar cualquiera: Casi todos los arqueólogos de hoy en día están de acuerdo en que la ciudad de Nazaret tenía solo de 200 a 400 personas. El pueblo de Jesús no se menciona en ninguna parte del Antiguo Testamento ni del Talmud, el cual toma nota de docenas de otros pueblos de la zona.

De hecho, en el Nuevo Testamento es literalmente una broma. En el Evangelio de Juan, cuando un hombre llamado Natanael oye que el mesías es “Jesús de Nazaret”, se pregunta: “¿Puede salir algo bueno de Nazaret?” Está tratando sin respeto al pueblo despreciable y apartado de Jesús.

2) Jesús probablemente no lo sabía todo: Esta es una pregunta teológica controvertida. Si Jesús es divino, ¿no tendría que saber todas las cosas? (De hecho, en varias ocasiones Jesús predice su muerte y resurrección). Por otro lado, si él tenía una conciencia humana, él necesitaba que le enseñaran antes que supiera las cosas. El Evangelio de Lucas dice que cuando Jesús era un hombre joven él “progresaba” en sabiduría. Eso significa que él aprendió cosas. (De lo contrario ¿cómo iba a “progresar”?).

En el Evangelio de Marcos, Jesús inicialmente se niega a sanar a la hija de una mujer no judía, diciendo con cierta brusquedad: “No es justo tomar el pan de los hijos y echarlo a los perrillos”. Pero cuando ella responde que hasta los perros comen de las migajas de la mesa, Jesús se ablanda y cura a su hija. Él parece estar aprendiendo que su ministerio se extiende más allá del pueblo judío.

3) Jesús fue duro: Desde los 12 años hasta los 30, Jesús trabajó en Nazaret como carpintero. “¿No es éste el carpintero?”, dicen las multitudes asombradas cuando comienza a predicar. La palabra que se usaba para la profesión de Jesús en el griego original es tekton. La traducción tradicional es “carpintero”. Pero la mayoría de los académicos contemporáneos dicen que es más parecido a un artesano corriente y algunos incluso lo traducen como “jornalero”.

Un tekton podría haber hecho puertas, mesas, bases para lámparas y arados. Pero probablemente también construyó paredes de piedra y ayudó con la construcción de viviendas.

Era un trabajo duro que conllevaba acarrear herramientas, madera y piedras por toda Galilea. Jesús no llega simplemente al escenario mundial después de ver un trozo de madera con añoranza cuando estaba de humor. Durante 18 años, trabajó y trabajó duro.

4) Jesús necesitaba “tiempo para sí”: El evangelio frecuentemente habla sobre la necesidad que Jesús tenía de “alejarse” de las multitudes y hasta de sus discípulos. Hoy en el Mar de Galilea, donde Jesús llevó a cabo gran parte de su ministerio, puedes ver lo cerca que estaban las ciudades y cuan natural debió haber sido para las multitudes entusiastas “presionarlo”, como los Evangelios lo describen.

Incluso hay una cueva en la costa, no muy lejos de Cafarnaúm, su base de operaciones, donde pudo haber orado.

Se llama la cueva “Eremos”, de la palabra usada para “desolado” o “solitario”, de la cual obtenemos la palabra “ermitaño”. Aunque Jesús era el hijo de Dios, él necesitaba tiempo a solas para orarle al Padre.

5) Jesús no quería morir: A medida que se acercaba a su muerte y oraba mucho en el jardín de Getsemaní, Jesús dice, “Pasa de mí esta copa”. Es una oración contundente dirigida al padre, a quién el cariñosamente llamaba Abba. Él no quiere morir.

A diferencia de la forma en que algunos cristianos retratan a Jesús como de estar cortejando a la muerte, e incluso desearla, como cualquier ser humano, la idea de la muerte es aterradora. “Mi alma está muy triste hasta la muerte”, dice.

En otras palabras, “Estoy tan triste que siento como que me voy a morir”. Pero una vez Jesús se da cuenta que esta es de alguna manera la voluntad del padre, él acepta morir, incluso en una cruz.

Martin, termina enfatizando que “al final, como les gusta decir a los teólogos, Jesús no es tanto un problema que hay que resolver, sino un misterio digno de ser admirado”.

Fuente: CNN

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Teología

Nueva teoría revela que los dos crucificados junto a Jesús no eran ladrones

El estudioso concluye que los hombres crucificados en tiempo de Jesús eran judíos que se rebelaron contra Roma.

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Los Evangelios afirman que Jesús fue crucificado junto a otros dos hombres. Pero no dicen quiénes eran. Marcos y Mateo dicen que eran “bandidos” (en griego: lestés). Lucas los llama “malhechores” (kakúrgos). Y Juan solo habla de “otros dos”, sin más explicaciones.

Recientemente el teólogo Ariel Álvarez Valdez, contradijo las Sagradas Escrituras. Pues asegura que esa afirmación bíblica no concuerda con las investigaciones históricas.

Según Valdez supuestamente Poncio Pilato no ordenó que los supuestos ladrones se ejecutaran junto a Jesús. Tras afirmar que, en ese tiempo, los romanos sólo crucificaban a personas consideradas como rebeldes políticos, o revolucionarios sociales o subversivos.

Agrego que esa época en Roma sólo recibía esas condenas quienes estaban en contra del imperio romano, no los ladrones. En este sentido, el teólogo cita a Flavio Josefo, quien afirma que, a mediados del siglo I, la palabra griega “lestés”, adquirió otro significado.

“Eran revoltosos” asegura teólogo

El estudioso concluye que los hombres crucificados en tiempo de Jesús eran judíos que se rebelaron contra Roma. Por tal razón, concluye que los dos hombres crucificados con Jesús no eran ladrones sino revoltosos sociales.

El teólogo asegura que no existía ninguna relación entre los dos hombres y Jesucristo. Y preciso que Cristo lo condenaron por ser un subversivo político, rebelde y agitador social, de acuerdo a las Sagradas Escrituras.

“Es poco probable que varias personas condenadas el mismo día, a la misma hora, en el mismo lugar, por la misma causa, por el mismo gobernador y con la misma pena, no estén relacionados”, precisó el teólogo para el rotativo argentino.

Agrego que en Judea no había levantamientos políticos todos los días. Por tanto, no se puede suponer que eran perturbadores sociales de otra rebelión diferente a la de Jesús. Sin embargo, el teólogo concluye que los dos hombres eran discípulos de Jesucristo, porque lo condenaron de la misma forma y por el mismo delito.

De acuerdo con lo aportado por el teólogo, otro detalle que confirma el vínculo entre los dos hombres y Jesús es la manera en que fueron crucificados. Los cuatro evangelios coinciden en que Jesús fue colocado en el medio, mientras que a los otros dos los colocaron “uno a su derecha y otro a su izquierda” (Mc 15,27; Mt 27,38; Lc 23,33; Jn 19,18). ¿Por qué ubicarlos así? Jesús había sido considerado el líder de los otros dos, sus discípulos.

Otra duda que obtiene respuesta: ¿por qué insultaban a Jesús si supuestamente no lo conocían? Como parte de su movimiento, seguramente se sintieron desilusionados ante el fracaso del líder y protestaron indignados. “¿No eres tú el Mesías? Pues sálvate a ti y a nosotros” (Lc 23,39), le recriminó uno de los crucificados, es decir que no era un delincuente común que no conocía a Jesús, sino por qué le diría Mesías.

“Acuérdate de mí cuando vengas en tu Reino” (Lc 23,42) fue uno de los dichos de uno de los crucificados. Claramente, el hombre tenía confianza con Jesús y creía en sus palabras: estaba convencido de que Jesús era rey y que tenía poder para hacerlo entrar en su Reino.

A falta de saber su identidad (nombre y apellido), queda contestar por qué los evangelios nunca dijeron que los dos crucificados eran discípulos de Jesús. La respuesta es sencilla, según Álvarez Valdés. Entre los primeros cristianos se desarrolló la idea de la muerte salvadora de Jesús, de que Jesús había dado su vida por la humanidad y que su muerte en la cruz había sido redentora.

En consecuencia, la crucifixión se convirtió en el hecho central de su vida, y se le atribuyó un valor salvador único e incomparable. En este contexto, un Jesús muriendo por el Reino junto a otros compañeros, le hacía perder centralidad y exclusividad, según dice el teólogo católico.

Por eso la tradición olvidó pronto la identidad de esos dos discípulos, y se silenció toda referencia a ellos, dando la impresión de que había muerto solo.


Publicado en: NOTICIACRISTIANA.COM – CLARIN, YAHOO NEWS, LOS ANDES – Entérate diariamente de todas las noticias cristianas evangélicas.


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Teología

“Jesús fue víctima de abusos sexuales”, dice estudio de una teóloga

Al leer lo que se conoce como las “narraciones de la Pasión” del Evangelio, que describen el arresto, el juicio y la crucifixión de Jesús, en varios puntos relatan cómo “Jesús sufrió el despojo forzado”.

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ROMA – Rocío Figueroa, una teóloga y sobreviviente de abuso sexual, ha llegado a una conclusión que a algunos les puede parecer impactante o difícil de aceptar, pero ella insiste en que está ampliamente respaldada: que el mismo Jesús fue víctima de abuso sexual. El estudio dijo que podría ser útil para la Iglesia.

Figueroa dice que si ven a Jesús como una víctima probablemente ayudaría a los sacerdotes y la jerarquía de la iglesia a simpatizar con los sobrevivientes del abuso, todavía puede haber un temor de poner a Cristo y la sexualidad en la misma caja debido a lo que llamaron un “tabú” cultural eclesial.

Hablando con Crux, Figueroa dijo que frente a la actual crisis de abuso sexual clerical que sacudió el catolicismo global, la Iglesia “está obligada a revisar y reevaluar” su enfoque teológico del abuso sexual.


Figueroa, docente de Teología Sistemática en Good Shepherd College en Auckland, Nueva Zelanda

Como parte de su propio esfuerzo, Figueroa realizó un estudio con el teólogo David Tombs titulado: “Reconociendo a Jesús como víctima de abuso sexual: respuestas de sobrevivientes del Sodalicio en el Perú”.

Tombs fue uno de los primeros en publicar sobre el concepto de Jesús como víctima de abuso sexual en 1998, pero el tema nunca ganó mucha atención. Sin embargo, Figueroa dijo que el estudio que ella y Tombs hicieron juntos ha despertado un gran interés desde su publicación a principios de este mes.

Figueroa es un ex miembro de la Comunidad Mariana de Reconciliación (MCR), una Sociedad de Vida Apostólica pontificalmente reconocida. Layman Luis Fernando Figari, quien fundó el Sodalitium Christianae Vitae (SCV) en Perú en 1971, fue sancionado por el Vaticano en 2017 después de que se reveló que él y otros miembros de alto rango habían perpetrado años de abuso sexual, físico y psicológico dentro del comunidad. Figueroa ha denunciado haber sido maltratada por uno de los miembros de alto rango de la rama masculina de la SCV cuando tenía 15 años.

Figueroa, docente de Teología Sistemática en Good Shepherd College en Auckland, Nueva Zelanda, e investigadora externa en el Centro de Teología y Asuntos Públicos de la Universidad de Otago, ha pasado los últimos cuatro años investigando el impacto espiritual del abuso clerical.

Publicado a principios de este mes en inglés y en español, su estudio sobre Jesús como víctima de abuso sexual sigue un proyecto de investigación llamado “¿Cuándo te vi desnudo?”, Lanzado en 2018, que se centró en los sobrevivientes del SCV y las consecuencias de lo que ellos experimentaron.

En el estudio recientemente publicado, Figueroa y Tumbs resaltan las reacciones de ocho víctimas de abuso sexual dentro del SCV a la idea de Jesús como víctima. Refiriéndose al pequeño número de víctimas incluidas en el estudio, Figueroa dijo que no era “un estudio cuantitativo, sino uno cualitativo”.

“No queríamos sacar conclusiones generales”, dijo. “Queríamos profundizar en las respuestas de los sobrevivientes”.

Figueroa dijo que había tres preguntas principales que ella y Tombs querían abordar, la primera de las cuales era si la tortura y crucifixión de Jesús involucraban alguna forma de abuso sexual. Las segundas dos preguntas se enfocaron en las reacciones de las víctimas a las pruebas históricas, y el impacto que la idea tendría en la Iglesia y la comprensión general de la compasión de Dios en el mundo.

Según Figueroa, después de explorar el contexto histórico de los evangelios, la respuesta a la primera pregunta resultó ser un claro sí.

Al leer lo que se conoce como las “narraciones de la Pasión” del Evangelio, que describen el arresto, el juicio y la crucifixión de Jesús, en varios puntos relatan cómo “Jesús sufrió el despojo forzado”.

“Tres veces se vio obligado a quitársele la ropa, y estaba frente a un grupo de 500 soldados”, dijo Figueroa, y agregó que el propósito de esto era la “humillación sexual”.

Destacó que existe una diferencia entre la humillación sexual y el asalto sexual. Si bien ambos se consideran abuso, “existen diferentes formas de abuso”, que incluyen tanto la humillación sexual, que incluye desnudez forzada, burla, desnudarse o tocarse, y la agresión sexual, cuando ocurre el acto físico.

En el caso de Jesús, Figueroa dijo que era una práctica común que tanto la comunidad judía como el Imperio Romano humillaran a sus víctimas como parte del proceso de tortura.

“También era una práctica común crucificar a los prisioneros absolutamente desnudos”, dijo, y refiriéndose a la escena de la crucifixión de Jesús en el Evangelio de Juan, observó cómo el evangelista escribe que Jesús fue despojado y los soldados echaron suerte por su ropa.

“La realidad es que Jesús murió desnudo. El objetivo no era solo matar a la víctima, sino también humillar, humillarlo sexualmente”, dijo, explicando que, aunque las representaciones artísticas de Jesús en la cruz siempre lo representan cubierto con una tela, probablemente no fue el caso.

“Quizás sintieron que era demasiado escandaloso, demasiado fuerte, demasiado impactante para ver a Jesús tan humano, tan realista”, dijo.

Y aunque algunos supervivientes observaron que presentar a Jesús como víctima poco les va a ayudar a las víctimas que ya no se consideran cristianos, todos se pusieron de acuerdo en que el relato puede ayudar, y mucho, a la Iglesia como institución.

Según relató la teóloga, los supervivientes “dijeron que el problema es que la Iglesia nunca se ha enfrentado a la realidad de la sexualidad de una forma saludable [y] si [obispos y curas] no pueden ver también la sexualidad de Jesús, la sexualidad de los seres humanos, no pueden ver la perversión que es el abuso sexual”. “Si sigues a Jesús y ves a las víctimas, verás el rostro de Jesús en las víctimas, que Jesús sufrió lo mismo”, explicó Figueroa.

Sin embargo, dijo que todas las víctimas estuvieron de acuerdo en que reconocer a Jesús como víctima de abuso sexual sería bueno para la Iglesia.


Publicado en: NOTICIACRISTIANA.COMCRUX NOW – Entérate diariamente de todas las noticias cristianas evangélicas.


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Teología

Sacerdote dice que el infierno es un “estado del alma”

Las autoridades católicas rechazan la idea del infierno como un lugar: “el infierno está dentro del corazón, del alma y de la mente”.

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ITALIA.- El sacerdote italiano Athos Turchi, profesor de filosofía en la Facultad Teológica de Italia Central, afirmó que el infierno no es un espacio, ni un lugar. “El infierno es el estado del alma que está lejos de Dios, en el odio y en contraste con Dios”, dijo en una entrevista con el Vaticano.

Durante una discusión sobre el misterio de la muerte de Cristo, Turchi recordó que en el Credo (profesión de la fe católica), Jesús fue crucificado y tras su muerte, fue sepultado y “descendió a la mansión de los muertos”.

“No descendió al infierno para liberar a los condenados, ni para destruir el infierno de la condenación, sino para liberar a los justos que lo habían precedido”, destacó.

El papa Francisco, por su parte, dijo que “el infierno es estar lejos de Dios”. Durante una misa, en noviembre de 2016, mencionó que el infierno no es una sala de tortura. “Inferno es estar lejos para siempre del Dios que da la felicidad y el Dios que tanto nos ama”, subrayó.

Tanto el sacerdote como el papa afirmaron que el concepto de infierno encaja mejor en la desesperación humana que ilustra un “estado” de infierno, que está dentro del corazón del hombre, del alma y de su mente. “No está en algún lugar”.

Inferno es una opción

Sosteniendo la idea de que el infierno no es una forma de condenación, el Papa afirmó que, en realidad, “es una elección”. En otra misa, en 2015, Francisco hizo una mención semejante.

“Usted no es enviado al infierno, es usted que va por elección propia. El infierno es querer apartarse de Dios, por no querer el amor de Él”.

“El diablo está en el infierno porque él quiso. Él es el único que estamos seguros de que está en el infierno”, continuó. Más tarde, en la sala de prensa, aún reveló que el concepto de infierno como está en la Biblia “no es una transcripción fiel” y aunque es “fruto de una reconstrucción”. “No podemos amar a Dios si pecamos gravemente contra Él, contra nuestro prójimo o contra nosotros mismos. Morir en pecado mortal sin arrepentirse significa quedarse separado del Todopoderoso, por nuestra propia opción“, dijo el padre Turchi. “La única forma de salvación es estar en el amor de Dios, aceptando a Cristo”, concluyó.

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