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Martes 21 de Noviembre de 2017

Científicos aseguran: “Jesús no caminó sobre las aguas, lo hizo sobre un trozo de hielo flotante”

Los científicos indagaron acerca de una extraña combinación de condiciones óptimas del agua y de la atmósfera. Llegaron a la conclusión de que un congelamiento localizado pudo haberse formado en la superficie fría del mar de Galilea.

  • Ciencia y Tecnología    
  • 12 abr 2006   

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El Nuevo Testamento describe a Jesús caminando sobre las aguas del mar de Galilea, pero según una investigación de un prestigioso oceanógrafo estadounidense, lo más probable es que haya caminado sobre un trozo aislado de hielo flotante, un rarísimo fenómeno en el norte de Israel.

El estudio fue dirigido por Doron Nof, profesor en la Universidad del Estado de Florida, con la participación de Nathan Paldor, del Departamento de Ciencias de la Atmósfera de la Universidad Hebrea de Jerusalén.

Fue editado en el Journal of Paleolimnología, una publicación referida a la historia de los lagos y lagunas.

Los científicos indagaron acerca de una extraña combinación de condiciones óptimas del agua y de la atmósfera, que produce un fenómeno único y localizado de congelamiento, que llamaron hielo de manantiales. Y llegaron a la conclusión de que pudo haberse formado en la superficie fría del mar de Galilea —conocido hoy como lago Kinneret, de agua dulce—, cuando las temperaturas de por sí frescas bajaron abruptamente por muy poco tiempo, durante uno de los dos extensos períodos fríos ocurridos entre 2.500 y 1.500 años atrás.

No existen registros recientes de congelamiento total de la superficie del lago Kinneret.

Incluso en invierno, las temperaturas son de dos dígitos. Sin embargo, a lo largo de la orilla oeste existen afloramientos de agua templada y salada. Como la “pluma” formada por estas surgencias no se diluye cuando el agua está por debajo de los 4ø, es probable que el agua se haya congelado por encima de los manantiales salados, cuando el clima era más fresco que en la actualidad.

Los investigadores estudiaron las dinámicas de las regiones adyacentes a los manantiales, a través de distintos modelos y de un registro paleoceanográfico de la superficie del mar Mediterráneo. Estimaron que durante los eventos fríos ocurridos entre 1500 y 2500 años atrás, el hielo de manantiales se produjo aproximadamente una vez cada 160 años o menos; con el clima actual, en cambio, la probabilidad es de una en 10.000 años.

Uno de estos manantiales se encuentra en Tabgha, un área donde se han documentado muchos hallazgos arqueológicos vinculados con Jesús.

Como estas “plumas” miden unos 30 metros, los investigadores piensan que, para un observador situado a cierta distancia, una persona de pie o desplazándose por encima puede parecerle que está caminando sobre el agua. Esto se acentúa si llovió después de formarse el hielo, porque las gotas de lluvia alisan la superficie. Y según el Nuevo Testamento, era de noche y había tempestad cuando los discípulos vieron a Jesús caminar sobre las aguas.

“Si esto ocurrió o no, es un asunto que deben decidir los expertos en religión, los arqueólogos, los antropólogos y los creyentes —señaló Nof—. En tanto científicos, sólo explicamos que estos procesos únicos de congela miento probablemente hayan ocurrido en la región muy pocas veces durante los últimos 12.000 años”.

Fuente: Clarín.com