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Miércoles 30 de Noviembre de 2016

Ateo se sorprende porque Dios le contestó su oración

“Yo tenía una mente muy racional. Tenía que ser lógico. Necesitaba pruebas. Tenía que haber pruebas. Y si no había pruebas entonces era sólo algo que la gente inventaba”, dijo Lein a KHOU Channel 11 News.

  • Evangelismo    
  • 20 mar 2015   

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Clay Lein era un ateo que necesitaba una prueba sustantiva y razonamiento lógico antes de creer en cualquier cosa. Así que la mayor parte de su vida no creyó en Dios.

“Yo tenía una mente muy racional. Tenía que ser lógico. Necesitaba pruebas. Tenía que haber pruebas. Y si no había pruebas entonces era sólo algo que la gente inventaba”, dijo Lein a KHOU Channel 11 News.

Las cosas iban bastante bien con Lein – que tenía una carrera exitosa y una esposa amorosa así que pensó que no había ninguna necesidad de porqué creer en Dios a pesar de que muchos lo hacían.

Pero un día, su esposa le suplicó asistir a la iglesia. Él sólo aceptó porque creía que “la iglesia era un lugar donde la buena gente va”. Una cosa le llevó a la otra, y Lein incluso ofreció voluntariamente sus servicios para un campamento juvenil.

Allí, el incrédulo de Lein se le pidió que orara públicamente. A pesar de su inexperiencia, Lein lo hizo bastante bien – tan bien, de hecho, que incluso oró por cada niño que terminó orando por un lapso de 15 minutos. Para su sorpresa Dios respondió a su oración, pues una niña comenzó a llorar pues fue conmovida por la oración personal que hizo Lein por ella.

“En medio de los sollozos ella reveló que su tío estaba abusando de ella”, dijo Lein. “Y que no había sido capaz de decírselo a nadie hasta ese momento. Ese fue el momento en que algo hizo clic en mí”, dijo el ex ateo.

“Dios fue relevante y Él realmente quería hacer cosas increíbles en mi vida”, añadió Lein. “Me convertí en un cristiano aquel día. Y oí una gran voz, y no era Charleton Heston, era más que un pensamiento que surgía y muchas veces suena como la voz de Clay pero sin duda era Dios. Y dijo: “Se trate de mí”.

Lein trató con Dios ese día y desde ese día no se ha arrepentido de su decisión. Incluso se matriculó en el seminario y fue ordenado un ministro episcopal en 1996. Ahora, él es el rector de St John the Divine, en Houston, y la iglesia tiene más de 4.000 miembros. A fuera de la iglesia, tienen un cartel que dice: “Dios cambia vidas a través de Cristo”.

“Soy el niño del cartel”, dijo Lein. “Si Dios me pudo cambiar, Él puede cambiar a cualquiera”.