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Jueves 16 de Agosto de 2018

Evangélicos combaten crisis de Nicaragua con oración

“Nosotros tememos que la guerra pueda irrumpir en cualquier momento y eso traería mucho sufrimiento. Por favor, oren por nosotros”, pidió un pastor evangélico.

  • Iglesia    
  • 26 jul 2018   

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MANAGUA, NICARAGUA.- Nicaragua enfrenta su mayor crisis política desde la Revolución Sandinista en 1979. Más de 350 personas murieron en los últimos tres meses en las manifestaciones contra el gobierno de Daniel Ortega, que se niega a anticipar las elecciones presidenciales.

Nosotros tememos que la guerra pueda irrumpir en cualquier momento y eso traería mucho sufrimiento. Por favor, oren por nosotros”, pidió un pastor evangélico nicaragüense, que no reveló su identidad por cuestiones de seguridad, según CBN News.

El pastor lidera una pequeña iglesia en la ciudad de Masaya, a 27 kilómetros de Managua, capital de Nicaragua. Hace tres meses, Masaya se convirtió en el epicentro de un movimiento nacional de resistencia y se declaró, el 19 de junio, “territorio libre” del gobierno de Ortega.

Las manifestaciones comenzaron con pequeños grupos de estudiantes en Masaya, que protestaban contra los planes de reforma económica de Ortega, pero rápidamente se extendieron a otras ciudades bajo la exigencia de que el presidente dejara el cargo y anticipase las elecciones.

En poco tiempo, los enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas militares aumentaron la ola de violencia en el país.

El balance más reciente de la Asociación Nicaragüense por los Derechos Humanos (ANPDH) apunta 351 muertos, 261 desaparecidos y más de 2.100 heridos.

Entre las víctimas está la brasileña Raynéia Gabrielle Lima, de 30 años, que fue muerta a tiros la noche del lunes en Managua, donde cursaba sus estudios de medicina.

“Yo vivo en un barrio donde la policía y otras fuerzas van de puerta en puerta  arrestando a jóvenes”, reveló el pastor. “Hay tantas personas desaparecidas que tememos que puedan estar muertas”.

También describió un incidente que marcó su distrito hace varios días, cuando una multitud de policías llegó marchando por las calles. “Me quedé bajo la cama con mi esposa y mi hija”, resaltó.

Ortega ha declarado en varias ocasiones que no dejará el cargo antes de la fecha originalmente programada, alegando que esto puede crear inestabilidad e inseguridad. “El pueblo decidirá quién asumirá el gobierno en 2021″, dijo el martes en una entrevista con la emisora ​​Fox News.

Influencia de la iglesia

La mayoría de los nicaragüenses forman parte de la Iglesia Católica Romana, mientras que el 15% de la población es evangélica. Cuando las protestas comenzaron, Ortega entró en contacto con la Iglesia Católica para ayudar a resolver la crisis política.

“Varios obispos tuvieron un papel fundamental en los primeros días del conflicto, actuando como mediadores entre el gobierno y las fuerzas de la oposición”, dijo el pastor. “Los obispos desempeñaron un papel vital en el intento de traer la calma a la situación”.

Los evangélicos, por otro lado, adoptaron un enfoque diferente ante la crisis. “Muchas iglesias evangélicas estaban reacias a asumir un papel político tan activo y, en su lugar, oraron y ayunaron entre bastidores. Las iglesias también distribuyeron comida, agua y aconsejaron a las familias que fueron afectadas por la violencia”, relata.

En el transcurso de la crisis política, la Iglesia Católica se convirtió en blanco de partidarios pro-gobierno, registrando diversos casos de vandalismo y ataques a sacerdotes.

La semana pasada, Ortega volvió su ira contra la Iglesia Católica, acusando a los obispos de ser “golpistas”. “Muchas iglesias fueron usadas como cuarteles para almacenar municiones y bombas”, dijo el presidente ante miles de partidarios.

Tomados por el miedo

El discurso de Ortega contra los obispos de Nicaragua causó miedo entre los líderes católicos y la población. “Todo el mundo en mi ciudad tiene miedo. Usted no puede caminar en la calle con confianza. Hay civiles armados y policías deambulando por las calles. Hay cámaras por todas partes y la gente sabe que las autoridades nos están observando”, contó el pastor.

El líder evangélico cree que, en este momento, la iglesia no puede tomar partido en esta crisis política. “En vez de eso, tenemos que estar del lado de la justicia y del pueblo”, dijo el pastor. “Realmente no sabemos a dónde vamos. Por favor, ore para que Dios traiga comprensión a las autoridades de nuestro gobierno”.

[ Fuente: CBN News ]